jueves, 23 de abril de 2026

Barcelona, aun es invierno

Mi carta no quedó seleccionada en aquel concurso, pero a pesar de esto quiero agradecer a quienes me hicieron teclear, me enfrentaron a ese "reto literario" que ello impuso para mi, para plasmar en blanco y negro una carta imaginaria, escrita mirando el Mediterráneo, pensando mi Caribe eterno. 
Quiero compartirla desde aquí, mi rincón más personal, entre mis letras y estas cajas de colores llenas de recuerdos, aromas y sensaciones. 


Barcelona, aun es invierno.

Hoy decidí hacer un alto en el camino, detenerme a ver el mar, ese tan azul que tantas veces te he descrito. Decidí vaciarme un poco, o quizás completamente en medio de un día soleado, dejándome llover en blanco y negro, como esta carta que no sé si algún día enviaré. 
Antes sentía que nos llenábamos a tropel, entre palabras escritas que cambiaban los kilómetros por milímetros, los días por minutos, muchas veces imperceptibles. Ahora te siento tan medido, tan pausado. Pero sigues allí, metido tozudamente entre mis letras, llenando los espacios de esta distancia absurda, entre esta "muchedad" que me desborda con la que me tropiezo por segundos.
Quiero contarte que para mí contigo siempre llega el otoño, con las hojas que caen en ese baile sinuoso con el viento para luego crear la música del crujido, entre la lluvia y el frío que se cuela por las rendijas. Estás en esa música que suena de fondo, que solo escuchamos tú y yo, como al inicio de todo, cuando recorríamos nuestras vidas como historias mojadas en té, en un juego donde la imaginación era nuestra cómplice y las palabras nuestro secreto.
Y es que deseo que sepas que me quedé ese martes, detenida en el tiempo, entre el azul del cielo, el calor del Mediterráneo, pero con un frío terrible que se apoderó de mí, de mi vida, de mi cuerpo.
Vuelvo a mirar el mar y siento que quiero decirte tanto, pero me he percatado que se resume en dos palabras: Te espero.
De esta forma absurda, en el día o a la mitad de la noche, con esta memoria plagada de recuerdos. Como si llegaras en las gotas de lluvia, en el aire que golpea mi ventana, o en el eco de mis pensamientos que apenas se escuchan.
Quiero que sepas que Te espero en cada uno de mis sueños que se llenan de sonrisas. Te espero en mi amanecer, en el saludo, en la mirada cargada de sensaciones. Te espero en los sueños nunca dichos, entre susurros plenos de confidencias apenas audibles por el deseo. Como eternos cómplices teñidos de clarobscuro.
Camino y te siento conmigo, porque solo así te concibo, me apoyo en tí, comparto ese café a media tarde, comentamos la vida, de todo y de nada, ¿recuerdas?.
Me cuentas, te escucho, te miro como quien descubre un tesoro escondido. Y te admiro, tan tuyo, tan mío, tan distinto, mi amor bonito. Estás en cada minuto, en cada instante de mi vida. Aunque los mensajes queden en blanco y las llamadas en espera.
Con la lluvia en este día soleado deseo que sepas que Te espero. Te río, te lloro, te siento, Te espero. En este vértigo infinito de amarte sin cortapisas.
Te espero, desde mi siempre y hasta mi nunca. En ese mañana que se difumina, o aquel día que se ilumina indiscreto, sin relojes y sin prisas.
Te espero entre la danza en vigilia, tejido en el insomnio, en las palabras de un libro.
Solo pido que me recuerdes en esa palabra no dicha, en esa brisa que recorre tu piel, recuérdame en el camino, ese en el que nos hemos cruzado para dejarnos enteros, como un tatuaje en la piel del alma.

Y es que Te espero. Larga, lenta y obstinadamente, Te espero


también aquí: cartas de amor

martes, 16 de agosto de 2016

este largo letargo


Delineando las sombras de la noche,
te adivino
encuentro tus labios,
esperando los míos. 

Y me abandono en ti,
temblando,
entre el sueño profundo,  
entre las palabras quedas,
entre nombres en el vacío
sin mencionarse,
entre susurros,
entre sosiegos, 
en un largo letargo, 
solo tuyo, 
solo mío.  

Siento tu aroma como parte de mi piel,
indefectiblemente,
como una huella intangible,
como un recuerdo intenso.
Y me vuelvo a apoyar sobre tu pecho,
Y te vuelvo a sentir aquí, conmigo.




"descúbreme las líneas de las manos, ven..." Funambulista. 


martes, 24 de mayo de 2016

en el roce de los labios




Un viento cargado
de palabras
de aromas
de silencios
de miradas
de recuerdos…

o solo un poco de aire
O solo un poco de nosotros, que viaja sin permiso,
a esos lugares donde queremos llegar,
con solo cerrar los ojos.

Que ríen a medida que se acercan los destinos,
Que se estrechan los caminos.
que se descifran en el roce de los labios,
o el silencio de las manos.

Calladas sobre la piel dormida,
que se revela ante la inquieta caricia,
ante el suspiro que habla.

Ante unas letras que se leen entre retazos,
entre veersos que se tropiezan con besos tallados,
con la piel que se entrega y miradas que queman,
entre amores perdidos, de plumas enamoradas.

De @jhony_lobino y @carinho9

Mi querido Juan, siempre estarás entre mis letras y mis quereres.
No sé decir adiós, sino hasta luego, guapísimo. 





lunes, 21 de marzo de 2016

como un bolero cadencioso


Siento el suave calor del sol de la tarde, 
me acaricia el cabello mientras me dejo mecer por el viento.
A lo lejos, el ruido constante de las olas, 
como un vaivén acompasado, 
un murmullo que se vuelve apenas audible.
Entreabro los ojos para ver el camino, 
las curvas se me antojan la entrada a un laberinto, 
como la vida, 
entre curvas, mar y montaña, 
sinuosamente, 
como un bolero cadencioso.
Tengo la certeza de tenerte conmigo, 
viajas en mis pensamientos, 
te llevo en mi piel como un lenguaje mudo... 
No te busco más, estás. 
Como en aquellos momentos robados al infinito. 
Esos instantes de tiempo indefinido.
Te siento entre los rayos de luz que golpean mis párpados. 
Te siento adentro, muy adentro. 
Y entonces sonrío, 
mientras recuerdo que cada noche me acerco y te robo un beso, 
te susurro un "te quiero" quedito. 
...y entonces vuelvo a la historia tejida entre líneas, 
guardada en la despensa, 
junto a una piedra cubierta de purpurina de colores... 

lunes, 29 de febrero de 2016

tal vez esté...



Tal vez esté en tu mirada
en la palabra indiscreta
que dejaste secreta
en mi muchedad.

Como danza en vigilia
me recorre el insomnio
como la ola que luce
el ruido del mar.

Tal vez esté en el reflejo
de las gotas de lluvia
con la danza sinuosa
en su levedad.

Como un baile perfecto
entre risas inquietas
que ilumina el deseo
en la oscuridad.

Tal vez esté en tu sonrisa
en el beso profundo
escondido en mis sueños
y en mi realidad.

Como caricia pasada
entre sonrisas perdidas
la presencia callada
ante la soledad. 




lunes, 8 de febrero de 2016

para siempre su beso




Puentes que entrelazan,  
quereres al viento,
pasarelas iluminadas,  
por estrellas del cielo,
caminitos con aromas,  
entre pasos eternos.

Podía haber sido su luz
para mirarle en el tiempo,  
ocultarse en su noche
y permanecer en sus sueños,
decidió ser su sonrisa
para ser siempre su beso. 






martes, 2 de febrero de 2016

un seísmo en la calma


Me permito tener la noche para soñarte, 
y el día para pensarte, 
porque eres parte de mi vida.
Recuerdo cada risa ahogada entre besos, 
cada caricia retribuida. 
Los labios temblorosos, queriendo más, 
deseando más, ansiando más. 
Conocernos de siempre, 
memorizarnos el alma. 
Sentir los latidos del corazón 
mientras los gemidos llenan los sentidos, 
como un seísmo en medio de la calma. 
Quedándose entremedias, 
en la distancia que se desdibuja por momentos. 
Continuas robándome instantes, 
y siento que me elevo al cielo, 
a un plano distinto, sin medidas. 
Te sigo encontrando, 
en cada detalle de mi sombra, 
en cada minuto del día.